Esta historia, que nació gracias a su rabito de cerdo, habla de nosotros y del maravilloso mundo que nos rodea.
Nachi y Utsumi se hacen adultos y empiezan a vivir juntos. Sin embargo, a Utsumi le embarga el pesimismo al pensar en formar una familia: "No quiero que nadie sufra lo mismo que yo..." ¡Estos agridulces diez años de amor llegan a su clímax con un torrente de sentimientos!